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Había que ganar como fuera. Y se hizo. La Fundación Lucentum, consciente de lo que había en juego, se hizo fuerte en el Ferrándiz. A través de un nuevo ejercicio de intensidad defensiva y del dominio del rebote, el equipo dirigido por Jose Sánchez terminó por erosionar la fe de un Cabomar que no izó bandera blanca hasta bien entrado el último periodo.

El escenario con el que dio inicio el encuentro era ya conocido. En el plano ofensivo, el cuadro lucentino encontraba hierro y más hierro. Que está muy bien en un plato de lentejas, pero no es buena señal en esto del baloncesto. Así, una vez más, la defensa fue el motor del equipo. A partir de ella y del trabajo en el rebote, el equipo fue creciendo y encontrando confianza. Noelia Sánchez y Clara Ferrándiz causaban estragos bajo tableros. A ellas se unió Àngela Mataix en uno de esos días todoterreno. Además de colaborar en la comuna reboteadora, subió una marcha al partido y fue la gran responsable de la pequeña ventaja a favor con la que se llegó al descanso (32-25). 16 de valoración sumaba ya la de Onil, que terminaría con 19.

Clara Ferrándiz fue un dolor de muelas para la defensa de Cabomar, a la que sacó hasta 8 faltas para terminar con 16 de valoración. F: Juanma Aliaga.

Clara Ferrándiz, en la foto en un partido contra Adesavi, fue un dolor de muelas para la defensa de Cabomar, a la que sacó hasta 8 faltas para terminar con 16 de valoración. F: Juanma Aliaga.

En la reanudación vivimos el apagón lucentino de cada día. Un mal que está empezando a adquirir un cariz endémico. Cabomar, gracias a la muñeca de sus jugadoras desde la media distancia, llegó a amenazar seriamente los planes locales. Las visitantes tuvieron varias posesiones con 37-35 en el electrónico para igualar la contienda e incluso ponerse por delante. Pero insistimos, lo de que el Hotel Maya FLBA sea la mejor defensa de la liga no es una casualidad. Como ya ocurriera en la ida, la telaraña defensiva de la Fundación Lucentum asfixió a Cabomar, que ya sólo anotaría ocho puntos hasta el final del envite. Ninguno en lo que quedaba de tercer cuarto. 42-35 a falta del último asalto.

Ahí decidió Noelia Sánchez que se acababa el partido. La de Aspe, egoísta ella, no dejaba un rebote a nadie, y menos en aro contrario. Hasta nueve ofensivos capturó (26 en total del equipo, por 23 en defensa, dato cuanto menos insólito) para un total de 14 y 24 de valoración. Por ahí y por las continuas faltas castigadas con tiros libres (más por volumen que por acierto local) se terminó de desangrar Cabomar, que entregó la cuchara en los últimos compases del choque. Capital fue también la aportación en tales menesteres de Clara Ferrándiz, quien fue constante incordio para la defensa visitante y cuajó su mejor partido del curso con 16 de valoración. Para el «necesita mejorar» quedó de nuevo el porcentaje de triples (3/22) y de tiros libres (¡22/45!), pero ello no impidió esta vez el triunfo como sucediera la semana anterior. La ventaja creció hasta 59-43 tras el bocinazo final.

 

Así está la clasificación tras la victoria del Hotel Maya FLBA. Fuente: FBCV.

Así está la clasificación tras la victoria del Hotel Maya FLBA. Fuente: FBCV.

La victoria deja a la Fundación Lucentum con un balance de 4-4 a falta de conocer el resultado del trascendental partido que enfrenta hoy a Cartagena y San Blas, inmediatas perseguidoras del conjunto entrenado por Jose Sánchez. El equipo cumplió su parte. Ahora toca seguir trabajando y aprovechar las dos semanas que ofrece el calendario hasta el próximo compromiso. San Blas visitará el Ferrándiz el 14 de diciembre. Estará todo y más en juego. Yo iría preparando el desfibrilador.

FICHA TÉCNICA

59 Hotel Maya FLBA (13+19+10+17): Vero Amador (7), Àngela Mataix (12), Sonia Bordera (8), Alba Sarriás (0), María Sobrino (0), -cinco inicial- Laura Gil (5), Noelia Sánchez (14), Adriel Sánchez (1), Clara Ferrándiz (9) y Vanesa Obasogie (3).

43 CBF Cabomar (12+13+10+8): Sin datos de anotación.

 

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